Un ataque de pánico es una oleada repentina e intensa de miedo acompañada de síntomas físicos: taquicardia, sudoración, dificultad para respirar, mareo y una sensación de perder el control. Aunque es muy angustiante, no es peligroso en sí mismo.
¿Por qué ocurre?
El cerebro activa una “alarma” de peligro sin que exista una amenaza real. Suele estar relacionado con estrés acumulado, predisposición a la ansiedad o experiencias previas que dejaron al sistema nervioso en estado de alerta.
Qué hacer durante un ataque
- Recuerda que es temporal y pasará.
- Respira lento y profundo (inhala 4 segundos, exhala 6).
- Ancla tu atención en el presente (nombra 5 cosas que ves).
- No luches contra la sensación: déjala pasar.
Tratamiento
La terapia ayuda a desactivar el miedo al miedo —la anticipación que alimenta nuevos ataques— mediante técnicas de respiración, reestructuración cognitiva y exposición gradual. Con acompañamiento, la mayoría de las personas recupera su vida normal.
Si sientes que este tema resuena contigo, no tienes que atravesarlo en soledad. Agenda tu cita conmigo, Dra. Melissa Toledo, psicóloga en Bogotá, o escríbeme por WhatsApp al 300 224 1919.
Artículos relacionados
También te puede interesar: ansiedad social, terapia cognitivo-conductual.
Preguntas frecuentes
¿Un ataque de pánico puede causar un infarto?
No. Aunque los síntomas se sienten muy físicos (taquicardia, opresión, mareo), un ataque de pánico no daña el corazón ni pone en riesgo tu vida.
¿Los ataques de pánico se curan?
Sí. Con tratamiento adecuado la gran mayoría de las personas deja de tener ataques o aprende a manejarlos hasta que dejan de condicionar su vida.
¿Qué hago si tengo un ataque de pánico ahora?
Recuerda que es temporal, respira lento (inhala 4 segundos, exhala 6) y ancla tu atención en el presente nombrando objetos que ves. No luches contra la sensación: déjala pasar.